Gestos que encierran mundos

Gestos que encierran mundos
Primer gesto: un regalo (para mí). Dentro de este, otros: dibujos de Menandus (Fernando Correa C., 1946–1997). Líneas trazadas en las vastas periferias del pequeñísimo mundo de la historia del arte y de sus categorías de buen gusto. Líneas cargadas de una honestidad desgarradora. Colores que surgen de intuiciones urgentes. Un registro único e indivisible del pulso y nervio singular de su autor. Su mano: un sismógrafo existencial.
La visión que desvelan, común y cotidiana —retratos, paisajes, flores, mares— nos desestabiliza. Nos recuerda que todo arte íntimo es también una travesía al otro lado del espejo para encontrarnos reflejados en la humanidad de otros. Una visión que confirma aquello que solemos olvidar: que la realidad es una traducción a la luz de nuestras contingencias.
En estos gestos, otro gesto. El de organizar e hilar el tejido interno de una vida ardua y a la vez expansiva, con sus propias certezas creativas. El de un hermano que honra un legado en sus manos, huellas de una vida compartida.
Un gesto contra el olvido y en favor de una inmortalidad modesta, íntima y específica para quienes reciben esta ofrenda de palabras y dibujos. El de quien convierte un archivo en libro-tributo para revelar estos trazos que rasgan la superficie de lo cotidiano en busca del sentido místico de una vida —o de la vida entera— y que, al hacerlo, siembra preguntas.
Descargue aquí el libro: Menandus: Estoy de pie porque pinto. Edición familiar. https://books.apple.com/co/book/estoy-de-pie-porque-pinto/id931165392
